Masonería Ibero - Americana en Internet®

Masonería Universal |
Familia Ibero - Americana |
A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
A modo de Editorial
Madrid, España. Solsticio de verano del 5996 de v.·. L.·., 21 de junio de 1996 e.·. v.·.
Nace "Masonería Ibero - Americana en Internet®" como consecuencia de nuestra seguridad absoluta en que la Comunidad de Países Iberoamericanos es algo mucho más allá de un simple concepto político, o una frase hecha y, como tal, desprovista de contenidos.
Sumamos a ello nuestra fe inconmovible en que la Masonería contiene, en lo más profundo de su Ser, la semilla de la que nacerán las ideas que engendrarán un mundo nuevo.
Así, ocupamos este espacio cibernético desde el convencimiento de que la mejor forma de hacer germinar esa semilla es poner en comunicación, mejor dicho, facilitar un medio de comunicación libre, independiente y gratuito, a cuantos francmasones iberoamericanos quieran servirse de él.
"Masonería Ibero - Americana en Internet®" desea ser una ventana abierta al mundo, puesta al servicio de todos los masones, de todas las Logias, Grandes Logias, Grandes Orientes y Supremos Consejos de la Comunidad de Países Iberoamericanos. Sean cuales fueren las características de los Hermanos o de los Cuerpos Masónicos que utilicen estas páginas. Es decir, con independencia de su calificación, o no, como regulares, estén reconocidos, o carezcan de reconocimientos.
Las nuevas posibilidades de comunicación e información que la tecnología moderna pone a nuestra disposición, tienen primordial importancia para el futuro de la Masonería y para el Mundo Iberoamericano en general. De ahí que sea trascendente nuestra presencia en Internet y en todos los Foros en los que libremente se nos permita expresar nuestra manera de ser y de concebir la vida.
Los iberoamericanos, los de ambos lados del atlántico, por nuestra especial sensibilidad, por nuestras raíces en el mundo grecolatino, por nuestra ausencia de racismo o sectarismo, por la fuerza de nuestra cultura en constante expansión, por nuestra alegría de vivir, etcétera, estamos en condiciones, si nos ponemos a ello, de conseguir todo lo que nos propongamos. Por ejemplo: acabar con la vergüenza que significa la incomunicación entre los dos grandes bloques en los que, desde el siglo pasado, esta dividida la Masonería.
Hoy, Internet nos permite que, Hermanos separados por miles de kilómetros y por el incomprensible abismo de los reconocimientos, tengan la oportunidad de conocerse y tratarse.
Esta realidad actual, que rompe fronteras, censuras y prohibiciones, es una seria advertencia para todos los que, olvidando la fraternidad y la tolerancia, se dedican a dividir a los masones, dando más importancia a los reglamentos (obra del hombre) y a las otras pocas cosas que nos pueden separar a los que tenemos distintas formas de vivir y entender la Francmasonería, que a las muchísimas y muy importantes realidades que nos unen a todos los francmasones en una Gran Cadena de Unión, que los burócratas y reglamentistas mantienen fracturada.
Actualmente, rota la incomunicación que nos imponía las distancias físicas, Internet nos ha dado a los masones iberoamericanos la libertad de comunicarnos con nuestros Hermanos, sin tener en cuenta diferencias de ritos, nacionalidades, Grandes Logias, Grandes Orientes, burocracias, reconocimientos, pasaportes, etcétera. Esta posibilidad providencial resulta ser de importancia capital para la Masonería Universal, que, en el futuro, se verá obligada a reconocer el peso específico de la Masonería Iberoamericana.
Habiendo perdido la importancia que hasta ahora tenía el factor económico, el cual posibilitaba o impedía el contacto y la comunicación entre los Hermanos de la Comunidad de Países Iberoamericanos, ha surgido la posibilidad de que la Masonería Iberoamericana ocupe el lugar y tenga el protagonismo que le corresponde, sea por su historia, por el peso específico de la cultura que representa, por el número de sus miembros, por el número de países que la componen, etcétera.
Como decíamos al principio, las páginas de "Masonería Iberoamericana en Internet®" están abiertas y al servicio de toda la Masonería Iberoamericana. Todos los Hermanos que lo deseen pueden publicar sus colaboraciones y, todos los Grandes Orientes, Grandes Logias, Supremos Consejos, Logias, etcétera, tienen a su disposición, gratuitamente, el espacio que les sea necesario para publicar cuanta información (pública o reservada solamente para sus miembros) deseen incluir en el Sitio Web de "Masonería Iberoamericana en Internet®".Están también nuestras páginas abiertas a las organizaciones "para-masónicas" y al mundo profano interesado en la Francmasonería. Con las únicas limitaciones, para todos, que las que vengan impuestas por la buena educación, el respeto mutuo y la absoluta tolerancia a las opiniones ajenas.
Instamos a todos al uso intensivo de "Masonería Iberoamericana en Internet®", con plena libertad, como nosotros, en el uso de esa libertad de pensamiento y expresión que para todos propugnamos, exponemos seguidamente el que sería nuestro núcleo programático, nuestro deseo a alcanzar para la Masonería Iberoamericana:
Perdiéndose, como se pierden en la noche de los tiempos, desde la cuna del hombre sobre la tierra, el rastro que nos lleva a los orígenes de la Francmasonería. Siendo una constante histórica la presencia activa de los masones en cuantos eventos han significado un paso adelante en el progreso de la Humanidad. Habiendo asombrado al mundo nuestros Hermanos con la maravilla de las Catedrales Góticas, en las que nos dejaron su mensaje a los que siglos después somos sus continuadores.
Conocido que fuimos los masones, desde la culta Florencia, los que auspiciamos las inquietudes que habrían de dar paso al Renacimiento y con él, fin a la Edad Media Europea. De la misma forma que de nuestras Logias surgió el enciclopedismo, las ideas de libertad y los hombres que hicieron posible la Revolución Americana, años más tarde la Francesa y finalmente la independencia de los Virreinatos Españoles en el Nuevo Mundo.Sabido que en nuestras filas militaron los ilustrados del siglo XIX y que de los nuestros fueron hombres como Garibaldi, héroe de la unidad italiana. Que fue en los Talleres masónicos donde nació el esperanto y con él el sueño de un idioma universal, que los nacionalismos hicieron fracasar.
Siendo notorio que hija de la Francmasonería es la Cruz Roja, como hijos suyos son el Rotary Club, el Lion Club, el movimiento Boy-Scout y tantas beneméritas organizaciones no gubernamentales, como ahora está de moda llamar a este tipo de Instituciones.
Público es que fueron masones los creadores de la Sociedad de Naciones, de las Naciones Unidas, el Consejo de Europa, la CEE que daría paso a la Unión Europea, y más tarde.... nada ¡absolutamente nada!.
Cierto que, en los países en los que la Francmasonería está firmemente establecida, donde nunca ha sufrido persecuciones, como en los Estados Unidos o en el Reino Unido, la Orden mantiene Asilos y Hospitales; siendo incluso propietaria de Universidades, cadenas de televisión, emisoras de radio, etcétera. Pero.... ¿Qué pasa en el resto del mundo? ¿Cuál es la implantación social de la Orden en países como España, México, Argentina, etcétera?¿Qué repercusiones tiene para la Orden, en el ámbito mundial, que Obediencias como el Grande Oriente de Francia o el Grande Oriente Lusitano, se identifiquen claramente con determinados partidos políticos?.Como estas, nos podríamos plantear cientos de cuestiones que deberían hacernos meditar a todos los masones del mundo.
Y, si lo hacemos con honradez, analizando aséptica y científicamente la situación, las conclusiones a las que llegaremos nos deberán llevar al convencimiento de que los masones estamos obligados a replantearnos nuestra posición y tornar a ser operativos. No se trata de volver a construir Templos de piedra, ¡claro está!, pero si de construir realmente y no sólo especulativamente el Templo del Hombre, la máxima obra de Dios, creada a su imagen y semejanza. Obra a la que, si bien los masones prestamos toda nuestra atención, hoy lo hacemos solamente en el ámbito dialéctico.
A este punto, no se debe olvidar que la gran vocación de la Masonería siempre ha sido, aunque desgraciadamente se olvide muchas veces, Trabajar para el desarrollo ético, espiritual y moral de la Humanidad entera. Así lo proclama, al menos, en todas sus declaraciones de principios.
Pero está claro que, para lograr que la Humanidad alcance su pleno desarrollo ético, espiritual y moral, y no se olvide jamás que este es el principal fin de la Francmasonería, antes habrá que conseguir el desarrollo intelectual, social y económico de los pueblos. Con atención constante al Hombre como ser individual e irrepetible, concepto comprendido y escrito con "H" mayúscula, que es como la Masonería entiende al Hombre, para resaltar que se trata de un Ser individual, no un número de expediente en el archivo de los ordenadores de la Administración. Ser, como ya apuntábamos antes, concebido por su Creador para ocupar el vértice superior de la Pirámide de la Creación, al que en ningún caso se debe convertir en un dato impersonal de las estadísticas.En aras de tan noble fin, habrá antes que conseguir que los gobernantes asuman su carácter de servidores públicos. Que sus carreras políticas se conviertan en una suerte de sacerdocio vocacional al servicio de la comunidad en la que estén integrados. Habrá que llegar a un mundo desarrollado ética, moral y espiritualmente, donde los excelentísimos señores sean los contribuyentes y los gobernantes no ostenten más título honorífico que el de servidor público. Donde la transparencia de todos los actos de las distintas administraciones no deje lugar a la menor corruptela. En el que los medios puestos al servicio de la represión del delito, sean dedicados antes a evitar las causas que lo fomentan. Y donde el mayor premio al que aspire el Hombre sea el reconocimiento íntimo del trabajo bien hecho y el deber cumplido.
Un mundo donde la familia esté protegida a todos los efectos, como cédula básica de la sociedad. Donde el Estado quede reducido al mínimo necesario para cumplir con la función subsidiaria. Donde el poder judicial esté al servicio del Hombre y no al de la represión y al de la defensa de los intereses de los poderosos. Una Sociedad tan desarrollada, en fin, que la acumulación de bienes materiales pierda cualquier sentido, por ser el patrimonio más preciado el propio desarrollo espiritual, el amor a los semejantes y el respeto a las leyes naturales.
Cuando el Hombre haya alcanzado el pleno desarrollo cultural, social y económico, cuando sus carencias de todo tipo no queden enmascaradas por la falsa idea de que sólo el sufrimiento —mansamente aceptado durante su breve tránsito por este mundo— le garantiza el disfrute eterno de un paraíso futuro. Cuando sean rechazados, por intrínsecamente perversos, todos los manipulados conceptos que separan y enfrentan al Hombre con sus Hermanos, por el simple hecho de haber nacido los unos y los otros en distintos lados de fronteras inventadas, o por diferencias de color de piel o lenguaje. Cuando los pasaportes sean piezas de museo y no subsistan entre los Hombres más diferencias que su mérito o demérito personal. Y, finalmente, cuando el poder se ejerza por delegación expresa del Hombre, por el Hombre y al servicio y beneficio exclusivo del Hombre, entonces y solamente entonces, será cuando habrá sido cumplida la ulterior misión de la Masonería, que no es otra que conseguir el pleno desarrollo ético, espiritual y moral de la Humanidad.Con los ojos y nuestras ilusiones puestas en tan caro como lejano objetivo, a cuya consecución dedicamos un buen número de masones todos nuestros esfuerzos y, en pos de tan bellos ideales, es como y para lo que ha nacido "Masonería Ibero - Americana en Internet®.
A cuantos Hermanos y profanos comulguen con nuestras ideas, que no son sino la expresión de nuestro íntimo anhelo de que a través del trabajo de sus miembros la Francmasonería torne a ser operativa, y que se alinee incondicionalmente con la causa del Hombre, les pedimos que las extiendan por todos los medios legales y pacíficos a su alcance, hasta hacerlas universalmente conocidas. A aquellos que difieran de ellas, les rogamos que no nos critiquen por detrás y que, con la misma limpieza de pensamiento, nobleza y libertad con la que nosotros exponemos nuestros argumentos, ellos nos den los suyos, abiertamente, con publicidad, de forma que de la controversia surja la Luz.
Miguel Angel de Foruria y Franco, 33º
Gran Maestro del Grande Oriente Español
Presidente del Consejo Directivo de Masonería Ibero - Americana en Internet®
